Toledo
Toledo La fachada de Mediodia, frontera á la que acabamos de describir, solo ofrece de notable, en lo que puede llamarse segundo cuerpo, dos hornacinas con las estátuas de San Pedro y de San Pablo, de tamaño natural y de bronce dorado á fuego de una sola pieza. Por encima de estas hornacinas hay dos ventanas iguales á las que hemos visto en el altar, y en el medio, sobre un frontispicio triangular muy rebajado, se ve un balcon con balaustres dorados, perteneciente á un oratorio que el Cardenal Sandoval y Rojas hizo construir para poder venir desde el Palacio Arzobispal á rendir sus frecuentes homenages á la Reina Celestial. A uno y otro lado del balcon hay unos frescos de Carducho y Cajés que representan á San Fabian y San Sebastian. Las fachadas de Oriente y Occidente son iguales. Presentan cuatro oratorios con sus puertas, encima de las cuales y en los recuadros que forman las molduras que sirven de marco, hay inscripciones que denotan haber allí los enterramientos del antes nombrado Cardenal, de sus padres, hermanos y parientes, y en efecto, en los compartimientos del medio se ven cuatro magníficas sepulturas sobre un chapeado de mármoles oscuros con franjas y filetes blancos, guarnecidos con pilastras y frontones rotos en sus centros, donde se ostentan escudos de armas de la familia. Sobre las urnas se levantan pirámides coronadas con globos dorados y asentadas sobre dados de bronce. En cuanto á los cuatro oratorios, destinados como para sacristía, contienen en sus tres muros (ocupado el otro por la entrada) otros tantos lienzos pintados por los artistas Cajés y Carducho, relativos á pasages de las vidas y martirio de San Eugenio, de San Bernardo, de San Ildefonso y de Santa Leocadia.