Toledo
Toledo Capilla parroquial de San Pedro[22]. Súbese á esta Capilla, que está sobre el nivel del pavimento general, por una escalera de berroqueña, practicada en el hueco del intercolumnio perimetral. Su portada se forma por un arco apuntado, exornado en sus archivoltas y costados con molduras talladas en la misma piedra y doradas y escudos de armas del Arzobispo Don Sancho de Rojas, fundador de esta Capilla. En una moldura que á manera de árbol se estiende en uno y otro lado de la entrada, se lee en varias targetas que forman como el ramage, una série de versos latinos, que son el epitafio de aquel Prelado allí sepultado. Por fuera del arco se ven diez y seis figuras, de mármol pintado y dorado, una de cuerpo entero y las demas de medio cuerpo y de muy alto relieve y tamaño natural. La principal es de San Pedro: las restantes del fundador, debajo de este, y de las catorce Dignidades, siete por banda. A uno y otro lado del Santo Apóstol hay dos frescos, alusivos á pasages de su vida. Por encima de todo descuella como remate una ventana con pintados vidrios, aunque sin luz. La Capilla es de una sola nave, dividida en tres bóvedas formadas por dos esbeltos arcos, góticos como todo, cruzados por aristas, y sembrados, capiteles y junquillos, de caprichosos adornos dorados. En la bóveda primera está la que podemos llamar Capilla Mayor de esta Iglesia parroquial, cuyo altar, de preciosos mármoles, se encuentra aislado, sirviendo el hueco que le separa del muro, de paso para la Sacristía y de Coro. Su retablo adosado al muro se reduce á un lienzo colosal de Bayen, que representa á San Pedro sanando al tullido, con marco de mármol con remate de Angeles que sostienen los atributos Pontificales rodeados de resplandores dorados. A los lados del altar hay siete sillas sencillas para los Capellanes adictos á la parroquia. Sobre las del costado del Evangelio hay practicada en el muro una hornacina con la urna cineraria del Arzobispo Don Alfonso de Rojas, fundador de la Capilla, y cuya estátua yacente vestida de pontifical es digna de atencion. Nótanse ademas en los muros laterales dos lienzos de gran magnitud, que representan uno probablemente los Desposorios de Santa Catalina con el Niño Jesus, y el otro la batalla de las Navas. En el fondo del testero figuran dos grandes puertas, una para la sacristía, bien provista de ropas y alhajas, y otra sin uso ninguno.