Toledo
Toledo Capilla de San Juan ó de los Canónigos. Antes de llegar á la Puerta del Perdon, punto de,partida, y que ha de serlo de término tambien en la escursion que vamos haciendo, encontramos todavia otra Capilla. Esta es la que ocupa el testero de los piés de la nave esterior al lado del Norte, debajo de la Torre, cuyo título se le da tambien á veces. Tiene una lindísima portada plateresca, con un arco circular muy exornado, habiendo en su centro un bonito cuerpo de arquitectura, que forma la entrada, compuesto de dos preciosas columnas abalaustradas, con capiteles de fantasía, pero de primoroso gusto, que reciben el friso asimismo sembrado de relieves lindísimos, levantándose en seguida, á plomo de las columnas, muy bellos candelabros, armonizando con un medallon de alto relieve que hay en el centro, y representa á San Juan Evangelista, por encima del cual descuella el escudo de armas del Cardenal Tavera. Los espacios laterales comprendidos entre el Coro y la entrada, llénanlo dos trozos de arquitectura gótica con arquitos y junquillos entrelazados, coronados cada uno por tres pequeñas estátuas de Santos, con sus respectivos doseletes y repisas, ofreciendo otro ejemplo mas de que el goticismo y el renacimiento se despedian con la mejor armonía. Tiene esta bella portada un segundo cuerpo, compuesto de dos columnas platerescas con capiteles corintios, coronados por un frontispicio, destacándose en el intercolumnio un grupo que representa á Jesus abrazado á la Cruz y San Pedro arrodillado á sus piés en actitud de pedirle perdon por haber abandonado á Roma, pues dicen las Actas de los Apóstoles que al salirle Jesucristo al encuentro le preguntó San Pedro; Domine, ¿que vadis? á lo cual respondió el Redentor, como echándole en cara su falta de valor: Vado æternum crucifixi. Y como en lo antiguo esta Capilla de la Torre habia sido consagrada al Príncipe de los Apóstoles en este acto, por cuya razon se la titulaba del Quo vadis, ó de San Pedro; en memoria de esto se puso en la fachada, al restaurarla, ese hermoso medallon, que si bien de barro cocido y pintado, no carece de mérito artístico. Las armas de Cárlos V, al tiempo de la restauracion reinante, rematan esta obra, digna de la Capilla á que dá entrada por medio de una sencilla verja.