Toledo
Toledo Habiendo oido decir que sus hermanos habian llegado á Zaragoza con unos mercaderes franceses, pasó á esta ciudad en donde encontró á los comerciantes que le dieron la noticia de hallarse Isidoro y Alvaro en la ciudad de Maguncia, donde en efecto se encontraban.
Detúvose algunos dias en Zaragoza; y, pasando por Sigüenza, Alcalá y Toledo, cuyo Obispo Wistremiro le hospedó dignamente, se restituyó por fin á Córdoba en el año de 848 ó 49.
Encontró á su madre, hermanas, y hermano con buena salud; pero á este acababa de privarle de su empleo la crueldad del rey mahometano enemigo de la cristiandad.
No tardaron en venir los otros hermanos, despues de haber andado comerciando por Alemania y Francia.