Toledo
Toledo El Arzobispo de Toledo y el Marqués de Villena, por entender que Don Enrique, á instigaciones de su rival en la privanza Don Beltran, no les miraba con buenos ojos, y temiendo, ó deseando dar á conocer que temian no se les hiciese alguna fuerza, desde Madrid, en donde residia á aquella sazon la córte, marcharon á refugiarse en Alcalá. Don Pedro Giron, maestre de Calatrava, que guardaba oculto su despecho desde que, como dejamos dicho, salió fallida su primera intentona; el Almirante de Castilla, con el linaje y deudos de los Manriques, á los que despues se allegaron los condes de Alba y de Plasencia, con otros muchos nobles, los unos ganosos de acrecentar su fortuna merced á los disturbios; los otros alegres de hallar una ocasion propicia de satisfacer agravios personales, reuniéronse á los descontentos, y entre sí trataron de buscar una razon que autorizase sus pretensiones. La privanza de Don Beltran, su trato intimo con la Reina, y el dar por seguro que la princesa Doña Juana era habida de adulterio con este, y por lo tanto hallarse imposibilitada de suceder en la corona, pareció mas que suficiente motivo para tomar las armas, y so pretesto de reformar las costumbres de los reyes y los asuntos de Castilla, imponer condiciones al trono.