Toledo
Toledo Teminada que fué la obra de este suntuoso edificio, recuerdo de su victoria, los Reyes Católicos lo dotaron de una biblióteca formada de escojidos volúmenes. Entre estos, se dice, habia códices y manuscritos de un inestimable valor, asi por su antigúedad y riqueza como por los curiosos datos históricos y científicos que hoy ofrecerian al estudio de nuestros literatos y arqueólogos. Mas adelante, cuando terminadas las discordias interiores del reino estos mismos Principes volvieron sus infatigables armas contra el último resto de los dominadores árabes, y Ronda, Málaga y Granada en fin; vieron ondear sobre sus muros la enseña de la Cruz, añadieron á esta su fundacion una nueva joya histórica. Los grillos y cadenas que en un gran número se habian quitado a los cristianos cautivos en las mazmorras de las ciudades conquistadas, fueron mandados suspender por los piadosos Principes en la parte esterior de sus muros.
La belleza del estilo arquitectónico de su iglesia y cláustro principal y la tradicion histórica de su fundacion habian ya hecho célebre el convento de que nos ocupamos, cuando le cupo una nueva gloria. El célebre cuanto digno de su fama Fr. Francisco Jimenez de Cisneros, tomó el hábito en el, y andado algun tiempo, cuando perseguido por la rigidez de sus doctrinas y costumbres buscó en la soledad un refugio contra las injusticias de los hombres, halló en este mismo Claustro un asilo de paz inespugnable.