Toledo
Toledo Los fustes de las columnas que sostienen las arquerÃas de estos edificios, son unas veces de mármol y otras de ladrillo y argamasa; pero siempre gruesos y pesados. La forma octógona, que en algunos de ellos se observa, es uno de los caractéres distintivos de este perÃodo. Los arabescos ó adornos del gusto árabe, con que embellecian sus obras, son escasos toscos y casi siempre imitacion ó copia adulterada de los adornos, propios de los órdenes de arquitectura que habian visto al pasar triunfadores de los pueblos que amarraron á su yugo. En los capiteles imitan las formas griegas, aunque modificándolas mas ó menos segun el capricho de sus autores; en la ornamentacion, el Bizantino es uno de los géneros que presta con mas abundancia sus caprichosos adornos al arte de los muzlimes.
El segundo perÃodo de esta grande época de nacimiento y desarrollo de las ideas originales y propias del pueblo Ismaelita, se desenvolvió en Toledo cuando á principios del siglo XI Abu Mohammad Ismael ben Dz'en—non fundó la dinastÃa de los Beni Dz'en—non, erigiendo á esta ciudad en capital del reino nuevamente constituido.
A este tiempo perteneció sin duda la ornamentacion de la mezquita mayor y la grande aljama, edificios que, como de otros muchos de la misma edad, solo nos quedan vagas y confusas tradiciones unidas á alguno que otro fragmento.