Toledo
Toledo La segunda época; la época de virilidad y esplendor de este género maravilloso y delicado, comenzó á florecer en la ciudad imperial despues que D. Alfonso la reconquistó del poder de los musulmanes. Los alarifes andaluces que habian estudiado en la Alhambra y en el Alcázar de Sevilla, magníficos edificios en que el genio oriental desplegó todo el lujo de su imaginacion inagotable, se desparramaron en este tiempo por la península y llevaron las nuevas ideas al seno de las ciudades reconquistadas, en las que, asi los árabes que aun permanecian en ellas, como los cristianos y los judíos que en gran número se encontraban en las grandes poblaciones, usaron casi exclusivamente por espacio de dos ó tres siglos de esta arquitectura, ya para sus palacios, ya para sus templos y fábricas de utilidad común.