Toledo
Toledo Nadie mejor que los individuos que componen su ilustrada Junta sabrá atender en lo sucesivo á la conservacion de un monumento, que ya por recordar un hecho histórico de grande importancia, ya por ser una de las primeras muestras de una arquitectura, que tan maravillosos edificios ha dejado en nuestro suelo, como por abrigar en su seno una imagen objeto de mil y mil piadosas tradiciones, atraerá siempre sobre sí la admiracion y el respeto de los inteligentes y cristianos.
Como la mayor parte de los monumentos arábigos que ofrecen ancho campo al estudio en la ciudad de los Césares, el que hemos querido dar á conocer á nuestros lectores, y que es objeto de esta monografía, es mas digno de llamar la atencion por el lugar que en la historia del arte ocupa, que por su magnitud y suntuosidad.
En efecto, nada mas sencillo y humilde que el exterior de este Santuario, que segun el genio particular de la arquitectura muzlímica, apenas deja adivinar la distribucion de sus partes, la solidez y la armonía de la disposicion interior de su fábrica.
La planta de ésta, que es cuadrilonga, se halla situada de Norte á mediodía, y el paralelogramo que dibuja se encuentra cortado á su mitad por un delgado lienzo de muro que, extendiéndose de Oriente á Poniente, divide en dos partes cuadradas é iguales el cuerpo general del edificio.