Brecht_ Ensayos y conversaciones
Brecht_ Ensayos y conversaciones 3 de agosto. El 29 de julio al atardecer, en el jardín, discutimos si habría que incluir una parte del ciclo Canciones infantiles en el nuevo tomo de poesías. Yo no estaba de acuerdo, porque encontraba que el contraste entre los poemas políticos y los privados expresaba con peculiar intensidad la experiencia del exilio; ese contraste no debía debilitarse por la inclusión de una serie diferente. Dejé entrever que en esa propuesta volvía a ponerse en juego el carácter destructivo de Brecht, que, apenas logrado algo, ya lo pondría en tela de juicio. Brecht: «Yo sé que de mí se dirá: fue un maniático. Cuando se trasmita el recuerdo de nuestro tiempo, con él se trasmitirá la comprensión para mi manía. La época dará el marco para lo maníaco. Pero lo que yo, en realidad, desearía es que algún día se diga: era un maniático término medio». El reconocimiento de la medianía no debería quedarse corto tampoco en el tema de poemas; que la vida, a pesar de Hitler, sigue adelante, que siempre habrá niños. Brecht piensa en la época sin historia de la que su poema a los artistas da una imagen y sobre la cual irnos días más tarde me dijo que su advenimiento le parecía más probable que la victoria del fascismo. Pero después surgió otro motivo para la inclusión de las Canciones infantiles en los Poemas del exilio y Brecht, de pie en el pasto, lo expuso con un énfasis que raras veces tiene: «En la lucha contra ésos, no hay que prescindir de nada. No se proponen nada pequeño. Hacen planes para treinta mil años. Algo monstruoso. Crímenes monstruosos. No se detienen ante nada. Lo derriban todo. Cada célula se estremece bajo sus golpes. Por eso no debemos olvidarnos de ninguna. Ellos deforman al niño en el vientre materno. No debemos en ningún caso olvidarnos de los niños». Mientras él hablaba así, sentía yo actuar en mí una fuerza no menos poderosa que la del fascismo; una fuerza que brota de profundidades históricas no menos profundas que el fascismo. Fue una sensación muy curiosa en mí.