Desembalo mi biblioteca
Desembalo mi biblioteca La forma más antigua de disponer las velas de Navidad procede de las costumbres eclesiales: del altar. Era la pirámide de luces; una pequeña construcción de madera estable, en vertical, donde las ve las se escalonaban en diversos niveles. Sin duda a esas pirámides, por graciosas que fueran, les faltaba el olor de la resina y de las agujas de pino.
La victoria del árbol de Navidad se decidió lentamente. ¿De qué manera? Es lo que muestran nuestras imágenes, tomadas de viejos libros infantiles.
