Desembalo mi biblioteca
Desembalo mi biblioteca En un principio, los juguetes de todos los pueblos proceden de la industria doméstica. El tesoro de formas primitivas que poseen las clases inferiores, los campesinos y los artesanos, constituye precisamente la base segura de la evolución del juguete infantil hasta la época actual. Tampoco hay nada de prodigioso en ello. El espÃritu que inspira esos productos, el proceso global de fabricación y no sola mente su resultado, se encuentra presente en el juguete para niños, y el niño comprende naturalmente mucho mejor un objeto creado de forma primitiva que otro nacido de un proceso industrial complicado. En esto reside pues, también, dicho sea de paso, el fondo justificado de la aspiración moderna a fabricar juguetes infantiles «primitivos». Nuestros artesa nos no deberÃan olvidar con tanta frecuencia que lo que actúa primitivamente sobre el niño no son las formas constructivistas, esquemáticas, sino más bien toda la estructura de su muñeca o de su perrito, en la medida en que se puede imaginar realmente cómo están hechos. Esto es precisamente lo que él quiere saber, esto es lo que le permite establecer una relación viva con sus cosas.
En materia de juguetes, la cuestión principal es, en resumidas cuentas, que, de todos los europeos, tal vez sólo los ale manes y los rusos poseen el auténtico genio del juguete.

