Diario de Moscu
Diario de Moscu Por la mañana vino a verme Asja. Le hice regalos, le mostré fugazmente el ejemplar de mi libro con la dedicatoria[16] y le dejé la cubierta del libro que había diseñado Stone[17]. Asja se mostró muy feliz al respecto. Más tarde llegó Reich, y juntos fuimos al banco estatal para cambiar mi plata a moneda local. Allí hablamos un rato con el padre de Neumann. A través de un pasaje que había sido construido recientemente, fuimos a Petrovka. En el pasaje había una exhibición de productos de porcelana, pero a Reich no le importó y siguió su marcha. En la calle donde está situado el hotel Liverpool, volví a encontrarme con la confitería del primer día.
