Discursos interrumpidos I
Discursos interrumpidos I El carácter destructivo trabaja siempre fresco. Es la naturaleza la que, al menos indirectamente, le prescribe el ritmo: porque tiene que tomarle la delantera. De lo contrario será ella la que emprenda la destrucción.
Al carácter destructivo no le ronda ninguna imagen. Tiene pocas necesidades y la mÃnima serÃa saber qué es lo que va a ocupar el lugar de lo destruido. Por de pronto, por lo menos por un instante, el espacio vacÃo, el sitio donde estuvo la cosa que ha vivido el sacrificio. Enseguida habrá alguien que lo necesite sin ocuparlo.
El carácter destructivo hace su trabajo y sólo evita el creador. Asà como el que crea, busca para sà la soledad, tiene que rodearse constantemente el que destruye de gentes que atestigüen su eficiencia.
El carácter destructivo es una señal. Asà como un punto trigonométrico está expuesto por todos lados al viento, él está por todos lados expuesto a las habladurÃas. No tiene sentido protegerle en contra.