Discursos interrumpidos I
Discursos interrumpidos I WILHELM DIETZGEN: La religión de la socialdemocracia.
La teorÃa socialdemócrata, y todavÃa más su praxis, ha sido determinada por un concepto de progreso que no se atiene a la realidad, sino que tiene pretensiones dogmáticas. El progreso, tal y como se perfilaba en las cabezas de la socialdemocracia, fue un progreso en primer lugar de la humanidad misma (no sólo de sus destrezas y conocimientos). En segundo lugar era un progreso inconcluible (en correspondencia con la infinita perfectibilidad humana). Pasaba por ser, en tercer lugar, esencialmente incesante (recorriendo por su propia virtud una órbita recta o en forma espiral). Todos estos predicados son controvertibles y en cada uno de ellos podrÃa iniciarse la crÃtica. Pero si ésta quiere ser rigurosa, deberá buscar por detrás de todos esos predicados y dirigirse a algo que les es común. La representación de un progreso del género humano en la historia es inseparable de la representación de la prosecución de ésta a lo largo de un tiempo homogéneo y vacÃo. La crÃtica a la representación de dicha prosecución deberá constituir la base de la crÃtica a tal representación del progreso.
La meta es el origen.
KARL KRAUS: Palabras en verso.
