Discursos interrumpidos I
Discursos interrumpidos I «Fiat ars, pereat mundus», dice el fascismo, y espera de la guerra, tal y como lo confiesa Marinetti, la satisfacción artÃstica de la percepción sensorial modificada por la técnica. Resulta patente que esto es la realización acabada del «arte pour l’art». La humanidad, que antaño, en Homero, era un objeto de espectáculo para los dioses olÃmpicos, se ha convertido ahora en espectáculo de sà misma. Su autoalienación ha alcanzado un grado que le permite vivir su propia destrucción como un goce estético de primer orden. Este es el esteticismo de la polÃtica que el fascismo propugna. El comunismo le contesta con la politización del arte.