Discursos interrumpidos I
Discursos interrumpidos I Si algo caracteriza hoy las relaciones entre arte y fotografÃa, ese algo será la tensión sin dirimir que aparece entre ambos a causa de la fotografÃa de las obras artÃsticas. Muchos de los que como fotógrafos determinan el rostro actual de esta técnica, proceden de la pintura. Le dieron a ésta la espalda tras intentar poner sus medios expresivos en una correlación viva, inequÃvoca, con la vida presente. Cuanto más despierto era su sentido para la signatura del tiempo, tanto más problemático se les iba haciendo su punto de partida. Ya que una vez más, igual que hace ochenta años, la fotografÃa ha cogido el relevo de la pintura. Moholy-Nagy dice: «La mayorÃa de las veces las posibilidades de lo nuevo quedan lentamente al descubierto por medio de formas antiguas, de antiguos instrumentos y sectores expresivos, que están en el fondo arruinados cuando lo nuevo aparece, pero que, bajo la presión de la novedad inminente, cobran una floración eufórica. Asà por ejemplo, la pintura futurista (estática) proporcionó la problemática, sólidamente perfilada y que la destruirÃa más tarde, de la simultaneidad del movimiento, esto es la configuración del momento temporal; y además en un perÃodo en que el cine ya era conocido, pero ni mucho menos comprendido… Del mismo modo podemos considerar —con cautela— a algunos de los pintores que hoy trabajan con medios figurativo-representativos (neoclasicistas y veristas) como precursores de una nueva configuración óptica, representativa, que muy pronto se servirá solo de medios técnico-mecánicos». Y en 1922 escribe Tristan Tzara: «Cuando todo lo que se llamaba arte quedó paralÃtico, encendió el fotógrafo su lámpara de mil bujÃas, y poco a poco el papel sensible absorbió la negrura de algunos objetos de uso. HabÃa descubierto el alcance de un relámpago virgen y delicado, más importante que todas las constelaciones que se ofrecen al solaz de nuestros ojos». Los fotógrafos que no han pasado por comodidad, por ponderaciones oportunistas, por casualidad, del arte pictórico a la fotografÃa, son los que forman hoy la vanguardia entre sus colegas, ya que de alguna manera están asegurados por la marcha de su evolución contra el mayor peligro de la fotografÃa actual, contra el impacto de las artes industrializadas. «La fotografÃa como arte», dice Sasha Stone, «es un terreno muy peligroso».