Cartas de amor
Cartas de amor SEÑORITA:
He recibido vuestros magníficos brazaletes que, al llevar nuestras iniciales, me han parecido gloriosos. Después de esto no temáis que se os escape un prisionero que ya ha sido atrapado por los brazos y el corazón.
Confieso, sin embargo, que vuestro regalo me parecía sospechoso, pues vuestros hechizos casi siempre están hechos de cabellos y caracteres: pero como tenéis medios más nobles para causar la muerte, no sospecho de vos un sortilegio; y puesto que sería incapaz de robaros los secretos de vuestra magia, tampoco me sería posible sustraerme a mi horóscopo, que ha acordado con el vuestro mi triste ventura. Añadid a esta consideración que será mucho más recomendable si mi muerte llega por medios sobrenaturales y es necesario un milagro para causarla. Imagino, señorita, que vos os tomáis todo esto a chanza.
