Cartas de amor
Cartas de amor Yo estaba allÃ, embebecido en mi carta, adorable señora, cuando un censor me arrancó la pluma en contra de mi voluntad y me dijo que era malo recrearse con un panegÃrico escrito en alabanza de una hermosa joven, si ésta era pelirroja. Al no poder castigar a este orgulloso de otra forma más visible que a través del silencio, tomé otra pluma y continué asÃ:
