El Clan de los Parricidas y otras historias macabras
El Clan de los Parricidas y otras historias macabras —¡No quiera Dios! La visión que usted ha dado de él no sugiere comodidad, desde luego. A propósito, coronel, ¿cuándo ocurrió todo eso?
—En septiembre de 1864, poco después del estado de sitio.
Al Sur de donde se cruzan la carretera que va de Leesville a Hardy, en el estado de Missouri, y el brazo Este del rÃo May, existe una casa abandonada. Nadie ha vivido en ella desde el verano de 1879, por lo que se está desmoronando a pasos agigantados. Durante los tres años anteriores a la fecha mencionada estuvo ocupada por la familia de Charles May, uno de cuyos antepasados dio nombre al rÃo junto al cual se encuentra. La familia de Mr. May estaba formada por la esposa, un hijo mayor y dos chicas. El hijo se llamaba John; los nombres de las hijas son desconocidos para el autor de estos apuntes.
John May era de carácter taciturno y malhumorado, poco propenso a la ira, y con un don inusual: un odio resentido, implacable. Su padre era todo lo contrario. De temperamento alegre y jovial, aunque con un gran genio que se incendiaba como una llama en una brizna de paja. No abrigaba resentimientos y buscaba rápidamente la reconciliación una vez aplacada su ira. TenÃa un hermano, que vivÃa cerca de allÃ, y que poseÃa un carácter muy distinto al suyo; toda la vecindad decÃa que John habÃa heredado la forma de ser de su tÃo.
