El Clan de los Parricidas y otras historias macabras
El Clan de los Parricidas y otras historias macabras En su juventud, Halpin Frayser había vivido con sus padres en Nashville, Tennessee. Los Frayser tenían una posición acomodada en la sociedad que había sobrevivido al desastre de la guerra civil. Sus hijos habían tenido las oportunidades sociales y educativas propias de su época y posición, y habían desarrollado unas formas educadas y unas mentes cultivadas. Halpin, que era el más joven y enclenque, estaba un poquito mimado; en él se hacía patente la doble desventaja del mimo materno y de la falta de atención paterna. Frayser père era lo que todo sureño de buena posición debe ser: un político. Su país, o mejor dicho, su región y su estado le llevaban tanto tiempo y le exigían una atención tan especial que sólo podía prestar a su familia unos oídos algo sordos a causa del clamor y del griterío, incluido el suyo, de los líderes políticos.