El Clan de los Parricidas y otras historias macabras
El Clan de los Parricidas y otras historias macabras Durante varias millas Worson marchó muy bien, con paso suelto y sin fatiga aparente, pues verdaderamente tenÃa una gran resistencia y no iba lo suficientemente ebrio como para menoscabarla. Los tres individuos de la carreta se mantenÃan a corta distancia detrás de él, tomándole el pelo o animándole de vez en cuando, según el humor del momento. De repente, en medio de la carretera, a menos de doce yardas de donde ellos se encontraban con los ojos fijos en él, Worson dio un traspié y, desplomándose hacia delante, emitió un tremendo grito y desapareció. No llegó a caer al suelo; desapareció antes de rozarlo. Nunca se encontró ni rastro de él.
Después de dar vueltas por el lugar durante un tiempo sin saber qué hacer, los tres hombres regresaron a Leamington, donde contaron la asombrosa historia y fueron posteriormente arrestados. Pero tenÃan buena reputación, siempre se les habÃa considerado sinceros, estaban sobrios en el momento del suceso y nunca se descubrió nada que desacreditara la exposición que hicieron bajo juramento de su extraordinaria aventura, en relación a cuya verdad, sin embargo, la opinión pública apareció dividida a lo largo del Reino Unido. Si tenÃan algo que ocultar, su elección de los métodos es, con toda seguridad, una de las más sorprendentes jamás realizadas por hombres cuerdos.