El Clan de los Parricidas y otras historias macabras

El Clan de los Parricidas y otras historias macabras

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El Dr. Hern cree que en el mundo visible hay lugares vacíos, vacua o algo así, agujeros, como si dijéramos, a través de los cuales los objetos animados e inanimados pueden caer en un mundo invisible y no volver a ser vistos ni oídos. La teoría dice más o menos así: el espacio está impregnado de éter lumínico, que es algo material; una sustancia parecida al aire o al agua, aunque infinitamente más atenuada. Toda fuerza, todas las formas de energía deben propagarse en ese medio; todo proceso que tiene lugar, tiene lugar en él. Pero supongamos que existen cavidades en este medio, por otra parte universal, del mismo modo que existen cavernas en la tierra o agujeros en el queso suizo. En tales cavidades no habría absolutamente nada. Sería un vacío tal que jamás podría reproducirse por medios artificiales; porque si extraemos el aire de un recipiente, el éter lumínico permanece en él. A través de dichas cavidades no podría pasar la luz, porque no encontraría ningún soporte. El sonido tampoco podría salir de ellas; no se podría percibir nada. No habría ni una sola de las condiciones necesarias para la acción de nuestros sentidos. En resumen, en un vacío de ese tipo no podría ocurrir nada. Ahora, en palabras del escritor anteriormente citado, pues el sabio doctor no lo explicó en ningún sitio de un modo tan conciso: «Un hombre encerrado en un espacio así no podría ver ni ser visto; oír ni ser oído; sentir ni ser sentido; ni vivir ni morir, porque tanto la vida como la muerte son procesos que sólo pueden tener lugar donde hay energía, y en un espacio vacío la energía no podría existir». ¿Son éstas las horribles condiciones (preguntará alguno) bajo las que los amigos de los desaparecidos han de pensar que ellos existen, y estarán por siempre condenados a existir?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker