El Clan de los Parricidas y otras historias macabras
El Clan de los Parricidas y otras historias macabras »—Sin duda era otro hombre —asent×, y no volvimos a mencionar el asunto. Pero yo guardaba en el bolsillo una fotografÃa de Barring que su viuda me habÃa enviado en la carta: habÃa sido tomada una semana antes de su muerte y en ella Barring no llevaba bigote.
En el verano de 1896 el señor William Holt, un industrial rico de Chicago, estaba pasando una temporada en una pequeña ciudad en el centro del estado de Nueva York, cuyo nombre no recuerdo. Holt habÃa tenido «problemas conyugales» que habÃan conducido a su separación un año antes. Si aquello fue algo más serio que «incompatibilidad de caracteres», él es el único que lo sabe, pues no es hombre al que le guste hacer confidencias. Sin embargo, sà contó el incidente aquà registrado al menos a una persona, sin exigirle compromiso de silencio alguno. El señor Holt reside actualmente en Europa.
