DOCTRINA SECRETA TOMO 2
DOCTRINA SECRETA TOMO 2 Para esclarecer una ambigüedad referente al término lenguaje, diré: primero, que esta palabra significa la expresión hablada de las ideas; y segundo, que puede significar la expresión de las ideas en otra forma. Este antiguo lenguaje está de tal modo compuesto en el texto hebreo que, por medio de los caracteres escritos, que al ser pronunciados forman el lenguaje primeramente definido, puede comunicarse, intencionalmente, una serie de ideas muy distintas de las que se expresan por la lectura de los signos fonéticos. Este segundo idioma manifiesta veladamente series de ideas, copias en la imaginación de cosas sensibles, que pueden ser dibujadas, y de cosas que pueden clasificarse como reales sin ser sensibles; como, por ejemplo, el número 9 puede ser tomado como una realidad aun cuando no tiene existencia sensible; asimismo una revolución de la luna, considerada como algo aparte de la luna misma que ha hecho la revolución, puede tomarse como dando lugar, o produciendo una idea real, a pesar de que semejante revolución no tiene substancia. Este lenguaje de ideas puede consistir en sÃmbolos que se hallen concretados en términos y signos arbitrarios, que tengan un campo muy limitado de conceptos sin importancia, o puede ser una lectura de la Naturaleza, en alguna de sus manifestaciones, de un valor casi inconmensurable, para la civilización humana. Una imagen de algo natural, puede dar origen a ideas de asuntos coordinados que radien en varias y hasta en opuestas direcciones, como los rayos de una rueda, dando lugar a realidades naturales que pertenezcan a un género de ideas muy distinto de la tendencia aparente de la lectura primera, por la que se principió. Una noción puede originar la noción relacionada; pero al tener esto efecto, todas las ideas resultantes, por muy incongruentes que en apariencia sean, tienen que brotar del sÃmbolo original y estar armónicamente relacionadas unas a otras. Asà pues, con una idea dibujada, lo suficientemente radical, puede llegarse a idear el cosmos mismo hasta en sus detalles de construcción. Semejante lenguaje común no se emplea ya; pero el que esto escribe se pregunta si en alguna época muy remota no era esta lengua, o una semejante, de uso universal en el mundo, y poseÃda, a medida que se moldeaba más y más en sus formas de arcano, por solo una clase o casta selecta de la humanidad. Quiero decir con esto, que el lenguaje popular o nativo comenzó, aun en su origen, a ser usado como vehÃculo de este modo especial de comunicar las ideas. Sobre este punto los testimonios son de mucha fuerza; y verdaderamente, parece como si en la historia de la raza humana hubiese tenido lugar, por causas que no podemos averiguar, por lo menos en el presente, la desaparición o pérdida de un lenguaje primitivo perfecto, y de un sistema perfecto de ciencia. ¿Deberemos decir perfecto porque era de origen y de importancia divinos[4]?