DOCTRINA SECRETA TOMO 2
DOCTRINA SECRETA TOMO 2 Es conveniente, por tanto, definir de una vez para siempre la actitud que la escritora, en desacuerdo con sus amigos respecto a este punto, quiere mantener. Mientras que la Ciencia permanezca lo que, según las palabras del profesor Huxley, ella es, a saber, «el sentido común organizado»; mientras sus deducciones estén sacadas de premisas exactas, y fundadas sus generalizaciones en una base puramente inductiva, todo teósofo y ocultista acogerá con respeto, y con la admiración debida, su tributo al dominio de la ley cosmológica. No puede haber conflicto posible entre las enseñanzas de la Ciencia Oculta y las de la llamada Ciencia exacta, cuando las conclusiones de la última descansen sobre el cimiento del hecho irrefutable. Solo cuando sus más ardientes defensores, traspasando los límites de los fenómenos observados, a fin de penetrar en los arcanos del Ser, intentan arrebatar al Espíritu la formación del Kosmos y sus Fuerzas vivas, y atribuirlo todo a la Materia ciega, es cuando los ocultistas reclaman el derecho a discutir y examinar sus teorías. La Ciencia no puede, por efecto de la naturaleza misma de las cosas, descubrir el misterio del Universo que nos rodea. La Ciencia puede, es cierto, coleccionar, clasificar y generalizar sobre fenómenos; pero arguyendo el ocultista con principios metafísicos admitidos, declara que el explorador atrevido, deseoso de sondear los más recónditos secretos de la Naturaleza, debe traspasar los estrechos límites de los sentidos y transportar su conciencia a la región de los Nóumenos y a la esfera de las Causas Primeras. Para efectuar esto, tiene que desarrollar facultades que, salvo en unos cuantos casos raros y excepcionales, se hallan por completo dormidas en la constitución de los vástagos de nuestra actual Quinta Raza Raíz, en Europa y América. De otro modo no es posible que pueda reunir los hechos que le son necesarios para fundamentar sus especulaciones. ¿No es esto evidente, según los principios de la Lógica Inductiva y también de la Metafísica?