DOCTRINA SECRETA TOMO 2
DOCTRINA SECRETA TOMO 2 En los volúmenes III y IV tendremos que afrontar abiertamente peligrosos asuntos. Debemos hacer frente sin temor a la Ciencia, y declarar a la faz del saber materialista, del Idealismo, del Hylo-ldealismo, del Positivismo y de la Psicología moderna que todo lo niega, que el verdadero ocultista cree en los «Señores de Luz»; que cree en un Sol que, lejos de ser meramente una «lámpara del día» moviéndose de acuerdo con la ley física, y lejos de ser tan solo uno de aquellos Soles que, según Richter, «son heliantos de una luz superior», es, como millones de otros Soles, la morada o el vehículo de un Dios y de una hueste de Dioses.
En esta discusión, por supuesto, tocará a los ocultistas la peor parte. Se les considerará bajo el aspecto prima facie de la cuestión, como unos ignorantes, y se les aplicará más de uno de esos epítetos que comúnmente se dan a los que el público, que juzga superficialmente e ignora las grandes verdades fundamentales de la Naturaleza, acusa de creer en supersticiones medievales. Sea así. Sometiéndose de antemano a toda crítica a fin de continuar su obra, solo reclaman el privilegio de demostrar que los físicos están tan discordes entre sí en sus especulaciones, como éstas lo están con las enseñanzas del Ocultismo.