DOCTRINA SECRETA TOMO 2
DOCTRINA SECRETA TOMO 2 Semejante figura resultará de tres movimientos simultáneos muy sencillos. Primero, una simple oscilación hacia atrás y hacia adelante (supongamos el Este y el Oeste); segundo, una simple oscilación en ángulos rectos a la primera (supongamos el Norte y el Sur) de la mitad del tiempo periódico, es decir, dos veces más de prisa; y tercero, un movimiento en ángulos rectos a aquellos dos (supóngase hacia abajo), que en su forma más sencilla tendrÃa una velocidad uniforme. Si proyectamos esa figura en el espacio, observamos, al examinarla, que las puntas de las curvas donde se forman el cloro, el bromo y el yodo se aproximan una bajo la otra; lo mismo sucede con el azufre, el selenio y el teluro; igualmente con el fósforo, el arsénico y el antimonio, y del mismo modo con otras series de cuerpos análogos. Se preguntará, quizás, si este sistema explica cómo y por qué aparecen los elementos en este orden. Imaginemos una traslación cÃclica en el espacio, atestiguando cada evolución la génesis del grupo de elementos que presenté anteriormente como producidos durante una vibración completa del péndulo. Supongamos que se ha completado un ciclo de este modo, el centro de la fuerza creadora desconocida, en su gran jornada por el espacio, habiendo esparcido en sus huellas los átomos primitivos —las semillas, si puedo emplear esta expresión—, que pronto han de juntarse y convertirse en los grupos conocidos ahora como el litio, el berilio, el boro, el carbono, el nitrógeno, el oxÃgeno, el flúor, el sodio, el magnesio, el aluminio, el silicio, el fósforo, el azufre y el cloro. ¿Cuál es, según todas las probabilidades, la forma del camino seguido ahora? Si se limitase estrictamente al mismo plano de temperatura y tiempo, las agrupaciones elementales que seguidamente aparecerÃan volverÃan a ser las del litio, y se repetirÃa eternamente el ciclo original, produciendo una y otra vez los mismos 14 cuerpos simples. Las condiciones, sin embargo, no son enteramente las mismas. El espacio y la electricidad persisten como al principio; pero la temperatura se ha alterado, y asÃ, en vez de ser suplidos los átomos del litio por átomos análogos bajo todos conceptos, los grupos atómicos que vienen a la existencia cuando principia el segundo ciclo no forman el litio, sino su descendiente lineal, el potasio. Supongamos, por consiguiente, a la, VI generatrix marchando en vaivén en ciclos, que siguen la senda lemniscata, como más arriba indicamos; mientras que simultáneamente la temperatura baja y el tiempo pasa —variaciones que he intentado representar por el descenso—, cada repliegue del camino de la lemniscata va cruzando la misma lÃnea vertical en puntos cada vez más bajos. Proyectada la curva en el espacio, revela una lÃnea central neutra en lo que respecta a la electricidad, y neutra en propiedades quÃmicas: electricidad positiva al Norte, negativa al Sur. Las atomicidades dominantes son regidas por la distancia al Oriente y Occidente de la lÃnea central neutra, siendo los elementos monoatómicos el desplazamiento primero desde la misma, los diatómicos el segundo y asà sucesivamente. La misma ley rige en cada vuelta sucesiva.