DOCTRINA SECRETA TOMO 2
DOCTRINA SECRETA TOMO 2 Y si todo esto parece demasiado anticientífico, hasta para reparar en ello, que explique la Ciencia a qué leyes mecánicas y físicas de las por ella conocidas se deben los recientes fenómenos producidos por el llamado motor Keely. ¿Qué es lo que actúa como formidable generador de fuerza invisible, pero tremenda, de esa potencia, no solo capaz de arrastrar una máquina de 25 caballos, sino que hasta ha sido utilizada para levantar en alto el conjunto de la maquinaria? Y, sin embargo, todo esto se ha verificado con solo pasar un arco de violín por un diapasón, según se ha probado repetidas veces. Porque la Fuerza Etérea descubierta por John Worrell Keely, de Filadelfia, bien conocido en América y en Europa, no es una alucinación. No obstante haber fracasado en sus esfuerzos para utilizarla —fracaso pronosticado y sostenido desde un principio por algunos ocultistas—, los fenómenos presentados por el descubridor durante estos últimos años han sido maravillosos, casi milagrosos, no en el sentido de lo sobrenatural[504], sino en el de lo sobrehumano. Si se hubiese permitido a Keely salir airoso, él habría podido reducir a átomos todo un ejército en el espacio de algunos segundos, tan fácilmente como redujo un buey muerto a aquel estado.
Ruego ahora al lector que preste seria atención a esta fuerza acabada de descubrir, a la que su inventor ha dado el nombre de Fuerza o Fuerzas Interetéricas.