DOCTRINA SECRETA TOMO 2
DOCTRINA SECRETA TOMO 2 Citamos tan extensamente a Bailly por ser uno de los pocos hombres científicos que han tratado de hacer completa justicia a la astronomía de los arios. Desde John Bentley hasta el Sûrya-Siddhânta de Burgess, no ha habido un astrónomo que haya sido justo para con el pueblo más sabio de la antigüedad. Por desnaturalizada y mal interpretada que sea la simbología inda, no hay un ocultista que deje de hacerle justicia si sabe algo de las ciencias secretas; ni rechazará su interpretación metafísica y mística del Zodíaco, aun cuando todas las pléyades de las Sociedades Astronómicas Reales se levanten en armas contra su interpretación matemática del mismo. El descenso y reascenso de la Mónada o Alma no puede ser separado de los signos Zodiacales, y parece más natural, en el sentido de la idoneidad de las cosas, creer en una misteriosa simpatía entre el Alma metafísica y las brillantes constelaciones, y en la influencia de éstas sobre aquéllas, que en la noción absurda de que los creadores de Cielo y de la Tierra han colocado en los Cielos los tipos de doce judíos viciosos. Y si, como afirma el autor de The Gnostics and their Remains, el objeto de todas las escuelas gnósticas y de las platónicas posteriores,