La cueva de los ecos y otros cuentos ocultistas y macabros
La cueva de los ecos y otros cuentos ocultistas y macabros A medida que aquellas palabras desconocidas salÃan de sus labios, las llamas de las velas y de las antorchas ondulaban y fluctuaban, hasta que principiaran a bailar al compás del canto. Un viento frÃo vino silbando de los oscuros corredores, más allá del agua, dejando en pos de sà un eco quejumbroso. Luego, una especie de neblina que parecÃa brotar del suelo y paredes rocosas se condensó en torno del shamano y del muchacho. Alrededor de este último el aura era plateada y transparente, pero la nube que envolvÃa al primero era roja y siniestra. Aproximándose más a la plataforma, el mago dio un redoble más fuerte en el tambor; redoble que esta vez fue recogido por el eco con un efecto terrorÃfico. Retumbaba cerca y lejos con estruendo incesante; un clamor más y más ruidoso sucedÃa a otro, hasta que el estrépito formidable pareció el coro de mil voces de demonios que se levantaban de las insondables profundidades del lago. El agua misma, cuya superficie, iluminada por las muchas luces, habÃa estado hasta entonces tan llana como un cristal, se puso repentinamente agitada, como si una poderosa ráfaga de viento hubiese recorrido su inmóvil superficie.