La cueva de los ecos y otros cuentos ocultistas y macabros
La cueva de los ecos y otros cuentos ocultistas y macabros En la noche de…, en el gran Teatro de la Ópera, debutará ante el respetable público el joven artista alemán Franz Stenio, quien ha venido ex profeso a esta población con el solo objeto de medir sus dotes musicales como violinista con el maravilloso maestro Paganini, compitiendo con el artista famoso en la interpretación de sus más difÃciles composiciones. Aceptado noblemente el reto por el maestro sin rival, Franz Stenio ejecutará en competencia con él, el conocido capricho fantástico que lleva el tÃtulo de Danza de las brujas.
El efecto de la noticia aquella no pudo ser más delirante, cosa bien prevista por el avaro Paganini, que, no perdiendo nunca de vista su negocio, miraba a él tanto y más que su propio arte. HabÃa asà doblado el precio de las localidades aquella memorable noche, no obstante lo cual el gran teatro se llenó de bote en bote.
Llegado el dÃa del certamen, no se hablaba de otra cosa en la ciudad y aun en las vecinas. De los ojos de Stenio el sueño habÃa huido, y toda la noche anterior la habÃa pasado en su habitación más inquieto que la fiera en su cubil, cayendo sobre su cama al amanecer, agotado fÃsica y moralmente, cayendo, digo, en un estado comatoso que no parecÃa sino el prólogo de su muerte.
Entonces, tuvo esta macabra pesadilla, que parecÃa realidad más bien que ensueño.