Martín Rivas
Martín Rivas 29
Amaneció el domingo en que Leonor había anunciado que saldría con su prima al Campo de Marte.
Algunos pormenores que daremos acerca de estos paseos en general están más bien dedicados a los que lean esta historia y no hayan tenido ocasión de ver a esta gloriosa capital de Chile cuando se prepara para celebrar los recuerdos del mes de septiembre de 1810.
Estos preparativos son la causa de los paseos al Campo de Marte, en que nuestra sociedad va a lucir las galas de su lujo, allí primero y después a la Alameda.
Para celebrar el simulacro de guerra que anualmente tiene lugar en el Campo de Marte el día 19 de septiembre, los batallones cívicos se dirigen a ese campo en los domingos de los meses anteriores, desde junio, a ejercitarse en el manejo de armas y evoluciones militares con que deben figurar la derrota de los dominadores españoles.
En esos domingos, nuestra sociedad, que siempre necesita algún pretexto para divertirse, se da cita en el Campo de Marte con motivo de la salida de las tropas. Antes que las familias acomodadas de Santiago hubiesen reputado como indispensable el uso de los elegantes coches que ostentan en el día, las señoras iban a este paseo en calesa y a veces en carreta, vehículo que en tales días usan ahora solamente las clases inferiores de la sociedad santiaguina.
