Martín Rivas
Martín Rivas El tiempo transcurría dando razón a los que opinaban por el ataque, pues a las cinco y media de la mañana se había aumentado muy poco la tropa revolucionaria, estacionada en la Plaza de Armas desde las cuatro.
Decidióse, pues, principiar el ataque y se dio la orden a un piquete de marchar en compañía de la fuerza de San Luis a apoderarse del cuartel de Bomberos.
Los de línea y los paisanos se pusieron en marcha a quemar cartuchos, en un combate que, con el tiempo perdido en tomar aquella determinación, debía ser uno de los más sangrientos que recuerda la historia de la capital de Chile.