El Decamerón
El Decamerón Habrá quienes digan que fue poca cosa para un rey casar a dos doncellas, y lo concedo; pero muy grande, y aún grandísimo, es que un rey enamorado hiciese eso, casando a la que amaba sin haber él de su amor tomado hoja, flor ni fruto. Mas así obró el magnífico rey, premiando al noble caballero, honrando encomiablemente a las mocitas amadas y a sí mismo reciamente venciéndose.