El Decamerón
El Decamerón Aquí dio fin Laurita a su canción, que, aunque oída de todos, diversamente por cada uno fue interpretada. Entendiéronla algunos a la milanesa, creyendo que quería decir que más vale un buen cerdo que una linda moza, mas otros la interpretaron de un modo más sublime, verdadero y mejor, aunque de esto no proceda tratar aquí. Y después el rey, mandando encender muchas lámparas entre la hierba y las flores, hizo que se entonaran otras canciones, hasta que comenzaron a palidecer las estrellas. Y pareciéndole hora de dormir, dispuso, mientras les daba las buenas noches, que cada uno a su cámara se tornase.