El Decamerón
El Decamerón —Venenosa debe ser esta salvia, aunque la salvia no suela serlo. Y para que nadie pueda dañarse de parecido modo, arranquémosla y demos con ella en el fuego.
El guardián del jardÃn hizo aquello en presencia del juez, y apenas se hubo abatido la enorme mata, resultó aparente el motivo de la muerte de los mÃseros amantes. Y era que habÃa debajo de la mata un sapo enormemente grande, cuyo pestÃfero aliento se coligió que debÃa haber envenenado la planta. Mas, no osando ninguno aproximarse al bicho, acumularon mucha leña alrededor y lo quemaron a la vez que la salvia, y asà terminaron los procedimientos judiciales acerca del caso del infeliz Pasquino. El cual y su Simona, hinchados como estaban, fueron sepultados por Stramba, Atticiato, Guccio Imbrata y Malagevole, en la iglesia de San Pablo, de la que eran feligreses.