La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 10.– “¿Recuerdas que en la argumentación anterior habíamos llegado a la conclusión de que la voluntad humana está en constante esfuerzo hacia la felicidad, a través de las diferentes apetencias que manifiesta?”
“Recuerdo que así se ha demostrado”.
11.– “Y sin duda tendrás presente que la felicidad es el bien mismo; y por lo tanto, cuando el hombre aspira a la felicidad, no busca otra cosa sino el bien
“Poco me he de esforzar por recordarlo, pues tengo esta idea bien grabada en mi memoria
12.– “Por consiguiente, todos los hombres, así buenos como malos indistintamente, buscan el bien”.
“Es lógico”.
13.– “Pero ya sabes que quien consigue el bien se hace bueno”.
“Es decir, ¿que los buenos consiguen lo que desean?”
“Así me parece”
14.– “Y si los malvados consiguieran el bien que desean, no podrían ser malos”.
“Evidente”.