La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 13.– ”Por consiguiente, ya sea que el Destino se realice por la acción de ciertos espíritus divinos al servicio de la Providencia, o que el plan de los acontecimientos sea debido al alma del mundo, o a la naturaleza que pone en acción todos sus elementos, o al movimiento de los astros en el cielo, o a una potencia angélica, o al fecundo ingenio de los demonios, o a alguna de estas fuerzas en particular o a todas en general, lo cierto es que la forma determinada y simple de los acaecimientos y de las cosas, es la Providencia; mientras que Destino es el nexo en el movimiento y desarrollo sucesivo del plan simplicísimo cuya ejecución ha dispuesto la Divinidad51.
14.– ”En forma que todo aquello que está sujeto al Destino depende igualmente de la Providencia, incluso el mismo Destino; pero hay cosas que estando por encima de éste, sólo se rigen por la Providencia: son las que, próximas a la Divinidad, mantiénense en inconmovible estabilidad.