La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía ”Pero si volviendo a unirse mezclan sus comentes en el mismo lecho, se verá cómo allí se reúne lo que cada uno arrastra; se juntarán las embarcaciones, al igual que los troncos arrancados por las aguas; las ondas entrecruzadas irán de acá para allá, al impulso de incesante carrera. Pero estos movimientos, al parecer caprichosos, vienen determinados por el declive del terreno y por las leyes que regulan el fluir de las aguas.
”De modo semejante parece que el azar camina a la deriva, sueltas las riendas; y no obstante, obedece a un freno y avanza a través del tiempo siguiendo una ley suprema”.
1.– “Comprendo cuanto dices y veo que las cosas son
2.– ”Mas ahora quisiera saber si con esta serie de causas estrechamente eslabonadas, existe nuestro libre albedrío; o si por el contrario, los movimientos del espíritu humano están sujetos a la fatalidad del destino”.
3.– “Existe el libre albedrío; ya que un ser dotado de razón no puede carecer de él.