La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía ”Y, sin embargo, para el impulso inicial, para poner en movimiento las fuerzas del espíritu es necesaria una impresión corpórea: la luz debe herir los ojos, el sonido ha de llegar hasta el oído; después se despliegan las energías de la mente, refréscanse las ideas innatas, se las compara con impresiones análogas, aplicándolas a signos exteriores y relacionando con las imágenes sensibles las formas simples que en su interior posee el alma55.
1.– ”En la percepción de los objetos, los órganos de los sentidos han de recibir las impresiones externas, siendo necesario que a la actividad del espíritu preceda una sensación física que atraiga la acción de la inteligencia y despierte las formas en ellas dormidas. En estas condiciones, para la percepción el espíritu no es informado por las sensaciones, sino que de los datos que éstas le proporcionan juzga por su propia luz. Con mayor razón hemos de inferir que los seres libres de toda influencia corpórea, e independientes del mundo externo para formular sus juicios, pueden bogar a velas desplegadas, dejando en libertad su inteligencia.
2.– ”Por eso, en el conocer hay tantos grados como clases y diferencias de seres.