La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 6.– ”Así, un ser sujeto a la ley del tiempo, puede no haber tenido principio y no tener fin, como Aristóteles afirma del mundo; pero no por eso reúne las condiciones necesarias para que se le pueda llamar eterno.
7.– ”Puesto que siendo su Ida ilimitada, no puede abarcar de una vez su duración: no está todavía en el futuro ni tampoco es suyo el pasado.
8.– ”Por el contrario, el ser que abarque y posea igualmente en su totalidad la plenitud de una existencia sin limites, de manera que no le falte ni un solo instante del porvenir ni del pasado, con toda razón se podrá llamar eterno. El cual por necesidad y totalmente se posee a sí mismo en el presente, jamás se abandona, y en su presente reúne la infinidad de los momentos del tiempo que fluye.
9.– ”Esto nos muestra el error de aquellos que imaginaron que el mundo creado es coeterno con su creador, por haber entendido que Platón enseñara que el mundo no tuvo principio en el tiempo ni jamás tendrá fin.