La Consolación de la filosofía
La Consolación de la filosofía 13.– ”Pero en la imposibilidad de estacionarse, el fluir de los seres ha emprendido el camino sin fin del tiempo, y de este modo, siempre en marcha, prolonga una existencia cuya plenitud no ha podido abarcar estabilizándose.
14.– ”Por lo cual, y para dar a las cosas el nombre más apropiado, diremos con Platón que Dios es eterno y el mundo es perpetuo.
15.– ”Así, pues, como el juicio abarca el objeto conforme a las leyes de la naturaleza cognoscente, y Dios goza de un eterno presente, su ciencia, elevándose por encima de todo movimiento del tiempo, conserva la simplicidad del estado presente; y abarcando el curso infinito del pasado y del futuro, considera todos los acontecimientos en su conocimiento simplicísimo como si sucedieran en el presente.
16.– ”Por lo cual, no se puede pensar que esta presciencia universal sea como la presciencia del futuro de la que hablan los mortales, sino que es la verdadera y certísima ciencia de un presente siempre actual.
17.– ”Por eso es mejor llamarla providencia y no previdencia o presciencia; puesto que existiendo lejos de los seres, todas las cosas ve delante de sí desde el encumbrado ápice del mundo.