El archivo de las tormentas
El archivo de las tormentas La flora en Roshar es notablemente adaptativa. Muchas plantas han desarrollado mecanismos para protegerse de las tormentas, como retraerse en capullos o caparazones pétreos cuando detectan vibraciones. Los rocabrotes, una especie de grano protegido por una dura cáscara, son un ejemplo clave de la simbiosis entre la vida vegetal y las condiciones ambientales extremas. La vida vegetal también florece inmediatamente después de las tormentas, aprovechando la humedad y la energía que estas dejan tras su paso.
La fauna de Roshar está igualmente adaptada. Criaturas como los chulls, enormes crustáceos utilizados como bestias de carga, reflejan la prevalencia de la robustez en las especies nativas. Los sabuesos-hacha, depredadores con un caparazón semiduro, y los gigantescos abismoides, que poseen corazones de gema, son testigos de un ecosistema donde la supervivencia depende de la dureza y la adaptabilidad. Incluso los humanos aprovechan estos recursos, como las gemas en los corazones de los abismoides, esenciales para la magia y la tecnología del mundo.