El Héroe de las Eras
El Héroe de las Eras El pergamino del Lord Legislador decía que el Pozo de la Ascensión no había sido una bendición.
Había sido una cárcel .
Y Vin la había roto.
Su fe destrozada se tambaleaba al comprender lo que eso significaba. Lo que habían liberado no era un dios benevolente, sino algo más antiguo. Más hambriento.
Ruina no había sido creado. Siempre había estado ahí. Esperando.
—¿Entonces qué nos queda? —susurró.
No hubo respuesta. Solo el viento, silbando entre los cadáveres del mundo.
El dolor era un eco en su pecho.
Elend jadeó, su visión borrosa por el golpe. No podía moverse. El clavo que Marsh le había lanzado no lo había atravesado por completo, pero su cuerpo no respondía.
—Vin… —trató de llamarla, pero su voz era apenas un susurro.
La vio luchar. Su silueta se movía entre la bruma, una danza de cuchillas y metal. Pero Marsh era implacable.
Él no luchaba como un hombre. Luchaba como una sombra.
