Palabras radiantes
Palabras radiantes De vuelta en las Llanuras Quebradas, el Puente Cuatro habÃa logrado cruzar, pero no sin pérdidas. Kaladin se desplomó en el barro, sus músculos ardiendo mientras la batalla rugÃa a su alrededor. Sin embargo, su mirada se centró en los rostros de los hombres que quedaban: jóvenes destrozados por la guerra, algunos llorando, otros demasiado cansados incluso para eso.
—No más —susurró Kaladin, su voz apenas audible sobre el ruido del combate. —¿Qué dijiste? —preguntó Rock, el gigante horneater que se inclinó para ayudarlo a levantarse.
Kaladin apretó los dientes y se puso de pie, tambaleándose. —No más. Si vamos a morir, que al menos sea por algo que valga la pena.
Las palabras quedaron suspendidas en el aire, como un juramento silencioso.
En ambos extremos del mundo, los protagonistas daban sus primeros pasos hacia lo desconocido, guiados por secretos y sombras. La tormenta seguÃa creciendo, llevando consigo un relámpago que prometÃa revelar más de lo que ninguno de ellos estaba preparado para enfrentar.
