Metas
Metas El combustible de todo logro extraordinario es la energía interna sostenida por el enfoque y la autodisciplina. No basta con tener metas claras y planes detallados; es necesario mantener una actitud de acción constante, con intensidad, concentración y determinación. La fuerza de voluntad dirigida se convierte en el factor decisivo entre quienes avanzan y quienes se quedan atrás.
Cada persona posee una fuente ilimitada de energía, pero esta debe ser canalizada. El enfoque actúa como un rayo láser: concentra la atención y elimina la dispersión. La mente no puede estar ocupada en todo a la vez. Cuanto más se concentre en una sola cosa importante, más rápido se manifestarán los resultados. Distraerse es perder poder.
La autodisciplina es la capacidad de hacer lo que debe hacerse, cuando debe hacerse, lo quiera o no. Es el puente entre el compromiso y la ejecución. Las personas que logran más, hacen lo que otras no quieren hacer, de forma consistente. Se levantan temprano, gestionan su tiempo con rigor, se cuidan física y mentalmente y dicen no a lo innecesario.
