La inquilina de Wildfell Hall
La inquilina de Wildfell Hall SENTIMIENTOS PATERNALES
25 de diciembre. — En la Navidad del año pasado yo era una novia con el corazón rebosante de felicidad y llena de ardientes esperanzas respecto al futuro, aunque no exentas de temores. Ahora soy una esposa: mi felicidad no se ha desmoronado, pero es moderada; mis esperanzas han disminuido, pero no desaparecido; mis temores han aumentado, pero no se han confirmado todavía del todo; y, gracias a Dios, soy madre además. Dios me ha enviado un alma para que la eduque para el Cielo y me ha concedido una nueva felicidad más serena, y esperanzas más firmes como consuelo.
