El profesor
El profesor Medios de subsistencia era lo que yo querÃa; ése era mi objetivo, que estaba resuelto a alcanzar, pero jamás habÃa estado más lejos de la meta. Con agosto se cerró el curso escolar (l’année scolaire), terminaron los exámenes, se entregaron los premios, los alumnos se dispersaron y las puertas de todos los colegios e internados se cerraron para no volver a abrirse hasta principios o mediados de octubre. El último dÃa de agosto estaba a la vuelta de la esquina, ¿y cuál era mi situación? ¿HabÃa avanzado algo desde el inicio del último trimestre? Muy al contrario, habÃa dado un paso atrás: al renunciar a mi puesto como profesor de inglés en el internado de mademoiselle Reuter, habÃa recortado voluntariamente veinte libras de mis ingresos anuales, habÃa reducido mis sesenta libras anuales a cuarenta, e incluso esta suma dependÃa de un empleo muy precario.
