El profesor
El profesor Lector, ¿no has estado nunca en Bélgica? ¿Casualmente no conoces la fisonomía de ese país? ¿No tienes sus rasgos grabados en tu memoria como los tengo yo en la mía?
Tres, no, cuatro cuadros cubren las cuatro paredes de la celda donde se almacenan mis Recuerdos del Pasado. En primer lugar, Eton. Todo en ese cuadro se ve en una perspectiva lejana, diminuta, que se pierde de vista, pero es de colores vivos, verde, cubierto de rocío; con un cielo primaveral lleno de nubes brillantes, pero cargadas de lluvia, pues en mi infancia no todo fue luz del sol: tuvo sus horas nubladas, frías, tormentosas. En segundo lugar, X, grande, tiznado, con el lienzo agrietado y ennegrecido; el cielo amarillo, las nubes grises, sin sol, sin azul celeste; el verde de las afueras asolado y sucio: un paisaje muy deprimente.
